|
Reencarnando los valores que hicieron posible hace 78 años la implantación de un régimen republicano en España, dejando para tiempos pasados las crueles dictaduras militares de este país, estamos esperanzados en la lucha por conseguir un régimen político más democrático, y éste, aunque no sea el óptimo, pasa por una forma de gobierno republicana. Pero la II república no sólo significó un mero cambio de forma de gobierno, supuso la implantación de un sistema que pretendía ser más igualitario, con valores revolucionarios, y en ciertos campos se consiguió, pero llenando también el pozo de la frustración por los objetivos no cumplidos. El cambio que se produjo en España durante este periodo fue un cambio radical en cuanto a valores como, por ejemplo la educación, que pasó a un primer plano como derecho fundamental de los ciudadanos, ya se sabe, una ciudadanía formada no puede ser manipulada tan fácilmente, y en este periodo entre dictaduras, la educación y formación se convertían en algo fundamental. Recuerdo aquella frase de Fernando Fernán Gómez en la película “la lengua de las mariposas”: "Si conseguimos que una generación, una sola generación, crezca libre en España, ya nadie les podrá arrancar nunca la libertad..." La II república supuso un avance, que por desgracia no fue definitivo, hacia una sociedad democrática, permitiendo el sufragio femenino por primera vez en la historia de nuestro país, además de la posibilidad de que las mujeres accedieran a la carrera políticas como diputadas, las primeras diputadas de las cortes españolas. Pero todos estos avances chocaban frontalmente con los intereses de los grandes terratenientes, que veían peligrar su status quo. Lo que derivó en grandes conflictos y en la imposibilidad de aplicar la promulgada reforma agraria. Estas ansias de igualdad deberían recobrar su vigor en la actualidad, reclamando un mayor reparto de la riqueza a nivel nacional y global. Ese 14 de abril de 1931 supuso un soplo de aire freso democrático e igualitario para muchas de las personas más desfavorecidas de nuestro país. Se necesitaba justicia e igualdad. Sobraba explotación y abusos. Por eso, ahora más que nunca, necesitamos un régimen más democrático, más igualitario y decir NO a la explotación del hombre por el hombre. Por todo lo que significó la II república, por sus valores, por sus ansias de igualdad, por su libertad. Porque la tercera república será el camino que dibuje el hombre para conseguir una sociedad más democrática y más igualitaria: VIVA LA REPÚBLICA. Como decíamos hace un año: “La lucha por la III república también es una lucha de valores, no sólo de formas de gobierno, sino de conciencia y justicia social, y esto sí que lo estamos consiguiendo. La España actual reencarna muchos de los valores que inspiraban a los dirigentes republicanos. Este 14 de abril celebramos la proclamación de la II república, pero también exigimos un camino claro hacia la tercera, un camino claro para dotar a nuestro país de más democracia, un camino claro para derrotar todo tipo de privilegio hereditario, un camino claro para dar más poder a la ciudadanía, un camino claro para dotar a España del régimen democrático que se merece”.
|