El Gobierno ya se ha puesto manos a la obra para dar cobertura legal al polémico fracking, nombre con el que se conoce la extracción de gas no convencional mediante fracturación hidráulica y que consiste en romper rocas que albergan los hidrocarburos (gas o petróleo) mediante la inyección a alta presión de un compuesto de agua, arena y productos químicos. Se perfora entre los 2.000 y 6.000 metros de profundidad y las consecuencias medioambientales, como la contaminación de los acuíferos, son instantáneas. El documental que os presentamos a continuación es imprescindible para conocer los riesgos de este recién aprobado procedimiento de extracción:
Un día, el director de cine estadounidense Josh Fox recibió una carta en la que una compañía energética le ofrecía arrendar parte de un terreno de su propiedad en el que se encontraba un importante yacimiento de gas natural, que la compañía en cuestión quería perforar y explotar. Inseguro acerca de la decisión que debía tomar, Fox inició un viaje a través de 24 estados de Estados Unidos para averiguar las consecuencias de la explotación de gas natural. Desde Pennsylvania hasta Utah, de un extremo al otro de Estados Unidos, Fox fue descubriendo que en aquellas zonas en las que el gas natural es explotado el los habitantes no podían encender un mechero cerca del grifo sin que el agua corriente se prendiese en fuego debido a la contaminación por gas. De ese viaje nació GasLand.